Cada vez más personas practican deportes de impacto como running, cross training, saltos o entrenamientos de alta intensidad. Estos deportes aportan grandes beneficios a nivel físico y mental, pero también exigen mucho a nuestro cuerpo. Uno de los grandes olvidados en este tipo de actividades es el suelo pélvico.
Muchas molestias que aparecen durante el entrenamiento —pérdidas de orina, sensación de presión, dolor lumbar o molestias pélvicas— no son “normales” ni deben asumirse como parte del deporte. En este artículo te explicamos qué relación existe entre el suelo pélvico y el deporte de impacto y cómo la fisioterapia puede ayudarte a entrenar de forma segura.
¿Qué es el suelo pélvico y qué función tiene al entrenar?
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos que cierran la pelvis por su parte inferior. Su función es clave para:
-Sostener órganos como la vejiga, el útero o el recto.
-Controlar la continencia urinaria y fecal.
-Gestionar las presiones internas durante el esfuerzo.
-Aportar estabilidad junto al abdomen y la zona lumbar.
En deportes de impacto, el suelo pélvico recibe fuerzas repetidas hacia abajo que debe ser capaz de absorber y controlar.
¿Por qué el deporte de impacto puede afectar al suelo pélvico?
Cada salto, carrera o levantamiento genera un aumento de presión dentro del abdomen. Si el suelo pélvico no está preparado para gestionar esa presión, pueden aparecer disfunciones.
Algunos factores que influyen son:
-Falta de fuerza o coordinación del suelo pélvico.
-Mala gestión de la respiración durante el esfuerzo.
-Déficits en el control del abdomen profundo.
-Exceso de impacto sin progresión adecuada.
No es solo cuestión de “hacer Kegels”, sino de cómo todo el sistema trabaja en conjunto.
Señales de alerta durante el entrenamiento
Muchas personas siguen entrenando pese a notar síntomas claros de alarma. Algunos de los más frecuentes son:
-Pérdidas de orina al correr, saltar o levantar peso.
-Sensación de pesadez o presión en la pelvis.
-Dolor pélvico o lumbar tras entrenar.
-Dificultad para activar el abdomen sin “empujar hacia abajo”.
-Molestias que aumentan con la intensidad del ejercicio.
Estos signos indican que el suelo pélvico no está gestionando bien la carga.
¿Significa esto que debo dejar de entrenar?
No. El mensaje no es dejar el deporte, sino aprender a entrenar mejor. El suelo pélvico, igual que cualquier músculo, puede entrenarse y adaptarse si se hace de forma adecuada. Con una valoración correcta, la mayoría de personas puede seguir practicando deporte de impacto sin problema.
El papel de la fisioterapia en suelo pélvico y deporte
Valoración específica
En consulta se analiza:
-El estado del suelo pélvico.
-La respiración durante el esfuerzo.
-El control abdominal.
-La relación con la postura y la biomecánica del movimiento.
Todo desde un enfoque individual y respetuoso.
Ejercicio terapéutico adaptado
El tratamiento incluye:
-Ejercicios de activación y control del suelo pélvico.
-Trabajo de abdomen profundo y estabilidad.
-Integración del suelo pélvico en movimientos funcionales.
-Progresión hacia gestos deportivos reales.
Aprender cuándo apretar, cuándo relajar y cómo respirar es clave para proteger el suelo pélvico durante el deporte.
Deportes de impacto y suelo pélvico: mitos frecuentes
“Es normal tener pérdidas si entreno fuerte” → No es normal.
“Solo pasa después del embarazo” → Falso.
“Si hago hipopresivos ya está” → No siempre es suficiente.
Cada caso necesita una valoración específica.
¿Cuándo deberías consultar con un fisioterapeuta?
-Si practicas deporte de impacto y tienes síntomas.
-Si quieres empezar a correr o entrenar fuerte tras un tiempo de inactividad.
-Si has tenido embarazo o cirugía y has vuelto al deporte.
-Si quieres prevenir problemas a largo plazo.
El suelo pélvico es una pieza clave en el deporte de impacto. Ignorarlo puede limitar tu rendimiento y generar molestias innecesarias. Con la ayuda de la fisioterapia especializada, es posible entrenar con seguridad, mejorar el control corporal y prevenir lesiones.
Si practicas deporte de impacto y tienes dudas sobre tu suelo pélvico, contacta con nuestra clínica y solicita una valoración personalizada. Te ayudaremos a entrenar sin miedo y con confianza.





