Pilates Reformer para embarazadas: beneficios, cuándo empezar y por qué hacerlo con un fisioterapeuta
31 de Julio de 2026

El embarazo es una etapa llena de cambios físicos y emocionales. A medida que avanza la gestación, el cuerpo debe adaptarse al crecimiento del bebé, lo que puede provocar molestias como dolor lumbar, tensión cervical, pesadez en las piernas o sensación de falta de estabilidad.


En los últimos años, el Pilates Reformer para embarazadas se ha convertido en una de las opciones de ejercicio más recomendadas para mantenerse activa durante el embarazo. Sin embargo, no todas las clases son iguales. Cuando las sesiones están dirigidas por un fisioterapeuta y adaptadas a cada trimestre de gestación, el Pilates Reformer puede convertirse en un gran aliado para cuidar la salud de la madre y preparar el cuerpo para el parto.


¿Se puede hacer Pilates Reformer durante el embarazo?


En la mayoría de los embarazos sin complicaciones, sí. De hecho, mantenerse físicamente activa durante la gestación aporta numerosos beneficios tanto para la madre como para el bebé. Eso sí, el ejercicio debe estar adaptado al momento del embarazo y supervisado por profesionales con formación específica. No se trata de entrenar más, sino de entrenar mejor.


Antes de incorporarse a las clases, es importante contar con la autorización del profesional sanitario que realiza el seguimiento del embarazo y realizar una valoración inicial para conocer las necesidades de cada mujer.


Beneficios del Pilates Reformer durante el embarazo


El Pilates Reformer permite trabajar de forma controlada gracias al sistema de muelles de la máquina, que facilita el movimiento y reduce el impacto sobre las articulaciones.


Entre sus principales beneficios destacan:

- Ayuda a reducir el dolor de espalda

- El aumento del peso y los cambios posturales hacen que muchas embarazadas desarrollen molestias lumbares.

- Fortalecer la musculatura del tronco y mejorar la movilidad puede disminuir estas molestias y facilitar las actividades del día a día.

- Mejora la postura

- Durante el embarazo cambia el centro de gravedad del cuerpo.


El Pilates Reformer ayuda a tomar conciencia de la postura y favorece una mejor alineación corporal.


- Fortalece sin sobrecargar: A diferencia de otros ejercicios de fuerza, el Reformer permite adaptar la resistencia a cada mujer. Esto hace posible fortalecer piernas, glúteos, brazos y musculatura estabilizadora con un riesgo muy bajo de impacto.

- Favorece la movilidad: Mantener una buena movilidad de la pelvis, la columna y las caderas puede resultar muy útil para afrontar los cambios propios del embarazo. Además, una mejor movilidad suele traducirse en mayor comodidad durante las actividades cotidianas.

- Contribuye al bienestar emocional: El ejercicio físico también ayuda a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y favorecer una mayor sensación de bienestar durante el embarazo.


¿Qué papel tiene el suelo pélvico?


Uno de los grandes beneficios de realizar Pilates con un fisioterapeuta especializado es que el trabajo del suelo pélvico forma parte de la planificación de las sesiones.


Durante las clases se trabaja:

La respiración.

La postura.

La coordinación entre abdomen profundo y suelo pélvico.

La gestión de las presiones abdominales.

La conciencia corporal.


Todo ello puede ayudar a preparar el cuerpo para el parto y favorecer una mejor recuperación posterior.


¿Es mejor Pilates Reformer que Pilates suelo?


Ambas modalidades pueden ser beneficiosas, pero el Reformer ofrece algunas ventajas durante el embarazo. Gracias al sistema de muelles, es posible adaptar la intensidad del ejercicio con mucha precisión, facilitar determinados movimientos y reducir la carga sobre algunas articulaciones. Además, permite realizar ejercicios que serían más difíciles o incómodos sobre una colchoneta conforme avanza la gestación. Lo importante no es tanto la máquina como la adaptación de cada ejercicio a las necesidades de la embarazada.


¿Cuándo no está recomendado?


Aunque el ejercicio suele ser beneficioso, existen situaciones en las que puede estar contraindicado o requerir adaptaciones específicas.


Por ejemplo:

Embarazos de alto riesgo.

Sangrado vaginal.

Amenaza de parto prematuro.

Determinadas complicaciones obstétricas.

Cualquier situación en la que el ginecólogo o la matrona recomienden limitar la actividad física.


Por eso siempre trabajamos de forma coordinada con las indicaciones del equipo sanitario que sigue el embarazo.


¿Por qué elegir clases dirigidas por un fisioterapeuta?


No todas las clases de Pilates están diseñadas para mujeres embarazadas.

En SYG Fisioterapia, antes de incorporarte al grupo realizamos una valoración individual para conocer tu estado físico, resolver tus dudas y adaptar los ejercicios al trimestre de gestación en el que te encuentras.

Las clases están impartidas por Elena, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, embarazo y ejercicio terapéutico.

Trabajamos en grupos reducidos para garantizar una atención personalizada y corregir la técnica de cada alumna durante toda la sesión.



El Pilates Reformer para embarazadas es una excelente forma de mantenerse activa, mejorar la postura, fortalecer la musculatura y preparar el cuerpo para el parto, siempre que esté adaptado a cada etapa del embarazo y dirigido por profesionales cualificados. Si estás embarazada y quieres seguir haciendo ejercicio de forma segura, en SYG Fisioterapia estaremos encantados de ayudarte. Nuestras clases de Pilates Reformer están dirigidas por Elena, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.


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